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El Libro de Mormón y la Doctrina de la Iglesia
Muchos Dioses Los mormones aceptan la Biblia como escritura sagrada y creen que es verdadera, siempre y cuando la traducción sea correcta, pero también enseñan lo siguiente: "Casi todas las doctrinas del evangelio se enseñan en El Libro de Mormón con mucha mayor claridad y perfección que en la revelación de esas doctrinas en la Biblia".1 Elevan El Libro de Mormón al lugar de máximo honor entre los libros que aceptan como escrituras. Lo leen y piensan que su religión se basa en él, pero, aparte de aceptar su trasfondo histórico, El Libro de Mormón apenas si se tomó en consideración para determinar lo que distingue al mormonismo. Esta es una seria acusación. Veamos si puedo fundamentarla. La enseñanza mormona indica que hay muchos dioses, no sólo uno. En forma contraria a la Biblia y al Libro de Mormón, la doctrina mormona actual enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres dioses, en vez de un Dios en tres personas. José Smith dijo más tarde: "Siempre he declarado que Dios es un personaje distinto, Jesucristo es un personaje separado y distinto de Dios el Padre, y que el Espíritu Santo es un personaje distinto y Espíritu: y estos tres constituyen tres personajes distintos y tres Dioses".2 McConkie escribe: "... y no obstante son tres entidades separadas y distintas. Cada uno ocupa espacio, y está y puede estar solamente en un lugar a la vez, pero cada uno tiene poder e influencia que está presente en todas partes".3 La creencia en tres dioses está en evidente oposición a la Biblia: "Yo Jehová, y ninguno más que yo" (Isaías 45:6). Jesús dijo: "Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:30). La creencia mormona en tres dioses también es completamente contraria a la enseñanza del Libro de Mormón: "... de cierto os digo que el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo son uno; y yo soy en el Padre, y el Padre en mí, y el Padre y yo somos uno".4 La Biblia y El Libro de Mormó concuerdan en este punto. Ambos enseñan que hay un Dios, no tres dioses. La parte más antigua de Doctrina y Convenios enseña lo mismo: "El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un Dios, infinito y eternal, sin fin. Amén".5 La doctrina mormona también sostiene que hay una Madre Dios. "Dicha doctrina de que hay una Madre en el Cielo fue afirmada con claridad por la Primera Presidencia de la iglesia...", y enseña que nuestros espíritus nacieron del Padre Dios y de la Madre Dios.6 Sin embargo, ese es sólo el inicio de los dioses mormones. A los mormones se les enseña que los que se casan en el templo, y obedecen fielmente hasta el fin, llegarán a ser dioses también y poblarán otros mundos con sus hijos espirituales: "Las personas mortales que vencen todas las cosas y obtienen una exaltación última vivirán eternamente en la unidad familiar y tendrán hijos espirituales, llegando a ser así Padres Eternos y Madres Eternas".7 Creen que estos hijos espirituales más tarde nacerán en cuerpos físicos. ¿Existen realmente muchos dioses? Como acabamos de ver, la Biblia, El Libro de Mormón y la parte más antigua de Doctrina y Convenios enseñan que hay sólo un Dios. Esto lo contradice la sección 132 de Doctrina y Convenios, que fue escrito después, cuando Smith quería enseñar a los mormones que se casaran con varias mujeres. Aquí añadió que, en la próxima vida, los que siguieran este nuevo pacto llegarían a ser dioses: "Entonces serán dioses, porque tienen todo poder, y los ángeles están sujetos a ellos".8 ¿Cuál es el mandamiento más importante? Cierto día un hombre le preguntó a Jesús: "¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento" (Marcos 12:28-30). Sólo hay un Dios; y eso no es todo, sino que no hubo otro antes que Él, y nunca habrá otro después de Él: "Yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí" (Isaías 43:10). Resulta atractivo creer que seremos dioses. Satanás usó esa idea para lograr que Eva pecara contra el mandato de Dios para ella y Adán, cuando le dijo en el huerto: "serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Génesis 3:5). Lucifer dijo: "Seré semejante al Altísimo" (Isaías 14:14). Ya sea que él influyera o no en esta doctrina del mormonismo, parece semejante. Los mormones estudian sus genealogías en busca de parientes fallecidos que no fueron bautizados. Entonces los bautizan por poder, esperando que hayan aceptado el evangelio en el mundo espiritual. Si El Libro de Mormón tiene la razón, tal práctica es inútil: "Porque he aquí, esta vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios..."9 Estos versículos dicen claramente que es en esta vida donde uno debe prepararse para comparecer ante Dios, y si lo pospone hasta la muerte, el diablo lo sella y ese es el estado final de los malvados. No se ofrece esperanza de aceptar el evangelio después de la muerte. Todas las doctrinas siguientes son de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, ninguna de ellas se encuentra en El Libro de Mormón. En algunos casos, El Libro de Mormón realmente enseña lo contrario:
No pretendemos dar una lista completa, pero si se añade a las doctrinas que hemos mencionado, son suficientes para ayudarle a entender que El Libro de Mormón tiene muy poco que ver con las creencias mormonas distintivas. Es cierto que incluye historias acerca de las migraciones a América, que los mormones consideran históricamente verdaderas, pero no mucho más. Aparte de proporcionar el trasfondo para El Libro de Mormón, los relatos de estas migraciones tienen poco efecto en las creencias distintivas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días hoy.
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